lunes, 22 de enero de 2007

Ya estamos en el Barroco

Definiendo el amor

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido, que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo.

viernes, 19 de enero de 2007

Siempre me gusto soñarte así

Dime tu nombre,
y te haré reina en un jardín de rosas
tus ojos miran
hacia el lugar dónde se oculta el día.

Has podido ver donde morirán
los oscuros sueños que cada día vienen y van,
soy el dueño del viento y el mar.

Al pasar el tiempo despertarás
y descubrirás cientos de rosas a tu alrededor,
hoy la luna y mañana el sol.

Y
tú sin saber aún quién eres,
desde el país donde mueren las flores,
dime que aún creerás en mí.

Dime tu nombre,
y te haré reina en un jardín de rosas
tus ojos miran
hacia el lugar dónde se oculta el día.

Has podido ver donde morirán
los oscuros sueños que cada día vienen y van,
soy el dueño del viento y el mar.

Al pasar el tiempo despertarás
y descubrirás cientos de rosas a tu alrededor,
hoy la luna y mañana el sol.

Y
tú sin saber aún quién eres,
desde el país donde mueren las flores,
dime que aún creerás en mí.

Dime tu nombre,
y te haré reina en un jardín de rosas
tus ojos miran
hacia el lugar dónde se oculta el día.

Dime tu nombre,
y te haré reina en un jardín de rosas
tus ojos miran
hacia el lugar dónde se oculta el día.

Dime tu nombre,
y te haré reina en un jardín de rosas
tus ojos miran
hacia el lugar dónde se oculta el día.

Dime tu nombre,
y te haré reina en un jardín de rosas
tus ojos miran
hacia el lugar dónde se oculta el día.

desaparecidos ochenta



Yo no quiero que me des tu amor
ni una seria relación
yo no quiero robarte el corazón

Yo no quiero que llores por mí
cuando no esté junto a tí
y ahora préstame atención
tan sólo quiero tu calor

Nena dejaté arrastrar
esta noche nunca acabará
no tengas miedo a despertar

No me busques en el viejo bar
ni me sigas al andar
mis huellas el viento las borró
tan solo quiero tu calor

CUANDO BRILLE EL SOL TE RECORDARÉ SI NO ESTÁS AQUÍ
CUANDO BRILLE EL SOL OLVÍDATE DE MÍ
CUANDO BRILLE EL SOL TE RECORDARÉ SI NO ESTÁS AQUÍ
CUANDO BRILLE EL SOL OLVÍDATE DE MÍ

Yo no quiero que me des tu amor
ni una seria relación
yo no quiero robarte el corazón

Yo no quiero que llores por mí
cuando no esté junto a tí
y ahora préstame atención
tan sólo quiero tu calor

CUANDO BRILLE EL SOL TE RECORDARÉ SI NO ESTÁS AQUÍ
CUANDO BRILLE EL SOL OLVÍDATE DE MÍ
CUANDO BRILLE EL SOL TE RECORDARÉ SI NO ESTÁS AQUÍ
CUANDO BRILLE EL SOL OLVÍDATE DE MÍ

Supongo que esta cacnión sólo habla de la necesidad de sentirse importante en la vida de alguien, aunque sólo sea una vez. Es decir, el amor se compone de momentos, se ecribe con intervalos y no en perpetua alegría.

jueves, 18 de enero de 2007

ecos del Principito

Mendian larrartean
aurkitzen da loretxo bat
aurrean umetxo bat
loretxoari begira.

Loreak esan nahi dio
umetxo aska nazazu
jaio naiz libre izateko
ta ez loturik egoteko.

Umetxoak ikusirik
lorea ezin bizirik
arantzak kendu nahi dizkio
bizi berri bat eman.

Orduan izango baitu
indarra eta kemena
orduan emango baitu ugari bere fruitua.
Poque por mucho que me duela (la punzada de tus espinas) te mereces ser libre (y feliz).

miércoles, 17 de enero de 2007

Gominolas

Hoy, de vuelta a casa, he pasado por el videoclub para comprar unas gominolas como de costumbre. Mientras las miraba y elegía me ha asaltado un pensamiento que últimamente me acechaba. Sé que comprar gominolas, al margen de denotar que no he superado del todo mi infancia, no tiene nada de particular. Siempre lo he hecho y, probablemente, nunca deje de hacerlo.

Bien, dicho esto me he dado cuenta, hasta que punto una persona puede cambiar la manera de entender el más mínimo acto. He recordado, sin querer y de golpe, todos los momentos que compartimos con una bolsa de gominolasen las manos. Me han venido a la mente esos regalices enormes que comíamos juntos, rojos sólo o con ese hilillo de nata. No he olvidado tampoco los chinos junto a tu casa, el rito de elegir dos de cada, para poder saborear, ambos, los mismos dulces.

Supongo que, en cierto modo, es un momento que me hizo infinitas veces feliz y, por eso, en esta soledad absoluta, mi memoria no permite que piense que todo lo vivido fuera tan malo. Pasear con esas pequeñas bolsas de plástico, mirando con envidia cómo te quedaba aún una a veces, fingiendo estar saciado para que pudieras seguir comiendo otras. Felicidad a dentelladas; compartir, haciendo honor al nombre con que te conocí, pequeños instantes azucarados; morder, con un poco de suerte, media gominola que esperaba entre tus dientes y besarte después. Es probable que esté enfermo de melancolía, pero al menos descubro, que tengo millones de recuerdos de colores que llevarme a la boca, y no olvidar que alguna vez fui FELIZ contigo.

martes, 16 de enero de 2007

Más Doctor Deseo

ABRÁZAME


Cuando la copa de los sueños está vacía
y miles de abejas jugando
en las tripas me roban las noches.
No me dejes solo que ahora soy tan pequeño
y cuando despierto de una pesadilla nada cambia
todo sigue igual

Abrázame, abrázame...
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más


Abrázame, abrázame...
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más

Abrázame, abrázame...

Como una noche de invierno en Noruega
un manto de escarcha,
un corazon desnudo, tortura de vida.
No me dejes solo que ahora soy tan pequeño
y cuando despierto de una pesadilla nada cambia
todo sigue igual

Abrázame, abrázame...
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más (x3)

Abrázame, abrázame...

Irme a la cama y saber que tú no estarás allí es duro, pero, al menos, me queda el consuelo de saber que en sueños eres mía. Sin embargo, despertarme y ver que ya no estás junto a mí es demasiado difícil.


Año cero

Tuviste que decirme adiós,
calles hundidas a mis pies.
Para echarte en falta
hasta la muerte.
Y yo bailando
al ritmo de mis zapatos negros
como una veleta
fiel al viento
Corazón de tango tengo
el cuerpo de jota
y soy, un aprendiz de sinvergüenza
En brazos de la soledad
vendió su alma al diablo
y tu y yo brindando
por un adiós.
Vamos a engañarnos
y dime mi cielo
que esto va a durar siempre.
Perderme en tus brazos
dulce locura,
tú mi droga más dura.
Doctor Deseo, "Corazón de Tango"

Las cosas vuelven a su ser. Este vuelve a ser mi espacio, ya no debo preocuparme por dañar a nadie. Rincón del silencio en el que ahogar mis penas. Espacio olvidado de amores y respuestas. Por fin se han dicho las últimas palabras e intentado explicar antiguas equivocaciones. Me sigue torturando que se me confundiera con un desesperado. No es así, nunca fue cuestión de sexo, ni el deseo fue nunca físico. Es una pena que volvieras a pensar eso.

Pero bueno, aquí estamos otra vez, batallando con el olvido, bailando con la soledad. Puedo imaginarte dentro de unos años, feliz, viviendo el presente que tanto te da. Mientras tanto yo seguiré viviendo en un pretérito constante, soñando aún, en un futuro imperfecto; dibujando pequeños soliloquios que se pierden en espacios infinitos. No seré más que un desagregado más en el messenger pero las huellas que tus sentimientos han dejado en mí, son de las que no se borran; mientras tu olvidas, tus palabras sordas invaden mis silencios, el eco de tus "te quiero" azotan mi memoria y las caricias de tu alma enredan mi pelo. Te echaré de menos.